Hace unos meses oí algo que me derrumbó una creencia. Stephen Porges, el que desarrolló la teoría polivagal dijo en una charla: “Los que sobreviven en la teoría de la evolución de Charles Darwin no son los más fuertes, son los que colaboran.”
Pensé que era un tema de salir de la casa para poderme inspirar.
Llevo dos horas sentada en un café y lo único que he hecho es escribir posibles comienzos de una entrada de blog que no está fluyendo. Sintiendo una presión auto-impuesta por no haber escrito nada en mayo, me doy palo por no estar inspirada.
Hoy me terminé el libro de Javier Moro, Las montañas de Buda. Tiene un componente fascinante haber estado en los lugares descritos en las novelas históricas…